domingo, 26 de febrero de 2012

El próximo fin de semana

Asistiré en mi ciudad a la reunión de los 20 años. 


El año 92 fue el primer año del grupo de teatro del instituto. Pasión por Shakespeare, la declamación y el tetris. Por pirarse las clases, en invierno al bar de los bocadillos de tortilla. Y en primavera, a donde fuera. 


El año anterior, en una de esas actividades culturales para estudiantes, nos habían llevado a ver una obra de teatro. Consistía en la representación de la pasión de Cristo. Yo ese día decidí que quería hacer eso: teatro. Así que al año siguiente me apunté al grupo, era el primer año que lo formaban. De ese grupo salieron los momentos más bonitos de mi vida y los mejores amigos, incluso con algunos puedo compartir casi a diario.


Después de las clases y los ensayos solíamos ir a un bar que estaba al lado del instituto. Y allí, con los cortos de cerveza, los primeros cigarros, los libros, las carpetas archivadoras Y EL TETRIS, echábamos largas horas. La tarde del 28 de febrero salimos, como siempre, con el alma elevada. Era ya de noche y la espesa niebla parecía formar parte de otro decorado más. Se hicieron las 11 de la noche y nos teníamos que ir a casa. Altas horas para 16 añitos y tener clase al día siguiente. Bronca asegurada, otra más: "y no vas a volver con esos del teatro". Ese día no queríamos irnos. Queríamos permanecer juntos en ese momento para siempre. Cogimos una servilleta de papel y firmamos que dentro de 10 años volveríamos a vernos en ese mismo lugar. 


Así lo hicimos el 28 de febrero de 2002. No solo los que firmamos esa noche, ya que la promesa se había ido extendiendo a los nuevos que habían entrado en el grupo en los años siguientes. Algunos faltaron claro, había gente viviendo fuera. Ese día volvimos a renovar la promesa de vernos 10 años después. Así que será este sábado.. Yaya,  no es 28, pero es que con esto de la vida adulta hay que elegir ya sábado-sabadete. Y tenemos la suerte que después de 20 años y, a pesar de la crisis, el bar sigue en su esquinita. 


En fin, es un tópico típico, pero parece que fue ayer... Como si, en estos años, no hubieran sucedido tantas cosas entre medias. Como si, en realidad, la vida, nuestra vida, mi vida, se hubiese parado en ese momento, en esa noche, y se hubiera quedado acartonada por la niebla para siempre. Sin más ambición que la de revivir ese momento mágico. 



1 comentario:

  1. Yo quedé con mis compañeros del cole el 9 del 9 del 99, pero al final nada, no había tanta magia en el grupo. Pásalo bien!

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